10
Sep

La poesía fotográfica de Viet Ha Tran llega a la Casa de la Moneda

Written on September 10, 2019 by Administrador de IE Blogs in Arts & Cultures & Societies

La fotógrafa vietnamita presenta “Wall of Nature”, una colección inspirada en el jardín de CaixaForum, que podrá contemplarse del 23 de septiembre al 11 de noviembre

El Centro de Creatividad de la Casa de la Moneda albergará la muestra fotográfica “Wall of Nature”, que podrá contemplarse del 23 de septiembre al 11 de noviembre, organizada por IE Campus Life. Su autora es la fotógrafa artística Viet Ha Tran, cuya obra, reconocida internacionalmente, ha sido publicada en prestigiosas revistas como Vogue Italia, Vanity Fair Francia y Home & Antiques Magazine, entre otras publicaciones.

“Wall of Nature” es una serie fotográfica que toma como inspiración el jardín vertical de CaixaForum de Madrid. Este espacio verde, pionero en España, fue diseñado por el botánico francés Patrick Blanc en 2008 y está considerado como uno de los jardines más exuberantes del mundo.

Alrededor de doscientas cincuenta especies están representadas en un conjunto de unas aproximadamente quince mil plantas, lo que da lugar a un oasis en miniatura. Este jardín vertical de CaixaForum se asemeja a un grafiti medioambiental además de ser una joya botánica. El estampado de colores es una fascinante combinación de arte, arquitectura y botánica.

“Las fotografías que componen “Wall of Nature” cuentan con un sofisticado colorido que atrapan visualmente al observador. Pretenden generar una imagen impresionista en la mente del espectador y, a su vez, concienciar sobre la importancia de una protección medioambiental, que es clave para el futuro de las próximas generaciones”, afirma Viet Ha Tran.

Las fotografías de “Wall of Nature”, realizadas a lo largo de este año, ya han recibido un importante reconocimiento a nivel internacional. Así, Viet Ha Tran ha sido finalista en el Sienna International Photography Awards 2019 y recibió una Mención de Honor en el Fine Art Photo Awards 2019. Además, esta colección ha sido publicada recientemente en PhotoVogue de Vogue Italia, en Home & Antiques Magazine y en la red social de CaixaForum.

Tras la exposición en Segovia, las obras se pondrán a la venta con el fin de recaudar fondos que se destinarán a una oenegé que trabaje en la protección del medio natural y en contra del cambio climático.

Viet Ha Tran, vietnamita de origen y con residencia en Madrid, es conocida por sus fotografías emocionalmente densas donde las mujeres son las protagonistas. En lugar de hacer solo fotos, trata de pintar con su cámara emociones femeninas, sueños interiores, la intimidad, la poesía y la filosofía. Sus instantáneas son tomadas con minucioso detalle, extrayendo del sentimiento y de la intimidad femenina la realidad de los sueños. Sus creaciones son pura poesía fotográfica.

Su trabajo como fotógrafa comenzó en 2013 y, en tan solo unos años, Viet Ha Tran ha logrado publicar sus instantáneas en más de ciento veinte revistas y periódicos de todo el mundo: El Economista, Expansión, Vogue Italia, Vogue Talents, Artsy, Artnet, Vanity Fair Francia, Vietnam News, Harper´s Bazaar Vietnam, Conde Nast Traveler China, The Times of India, The Hindu Times, y en Saatchi Gallery de Londres.

Aparte de ser artista, Viet Ha Tran es también una filántropa y cree firmemente que el arte es capaz de ayudar a cambiar las vidas de los seres humanos. Durante los últimos años, Viet Ha donado varias de sus obras para fines benéficos. Así, logró recaudar cerca de 20.000 euros para varias oenegés, como International Child Protection Fund, Soroptimist International y Room to Read. Además, algunas de sus fotografías fueron subastados por Christie Hong Kong, siempre con fines altruistas.

Viet Ha Tran ha sido reconocida como artista internacional por Artprice, el líder mundial en información sobre el mercado del arte, y representado por Art+Commerce / Vogue Italia, un proyecto conjunto de la mayor agencia mundial de fotografía con sede en Nueva York y el prestigioso Vogue Italia. Viet Ha Tran es actualmente Senior Associate Director of Admissions de IE University y antigua alumna del Master in Marketing Management del IE.

El Centro de Creatividad de IE University, espacio que acogerá la muestra, sede del Club de Arte de IE University, está destinado a ser un lugar dinámico de encuentro para estudiantes y jóvenes de Segovia, donde puedan desarrrolar su talento, compartir sus inquietudes artísticas y participar en iniciativas empresariales en un ambiente colaborativo.

Publicado en El Adelantado (10/09/2019)

5
Sep

Susana Torres nueva patrona de Fundación Alares

Written on September 5, 2019 by Susana Torres Prieto in Arts & Cultures & Societies

Fundación Alares, referente en el ámbito social, y que trabaja desde la sociedad civil por el bienestar de la sociedad, ha formado ya a 75.000 personas en entornos de trabajo inclusivos.

El principal objetivo de Fundación Alares es su compromiso con la mejora de la Calidad de Vida de las personas y el fomento de la Competitividad Empresarial e Institucional, y más de 11.000 personas han pasado ya por sus Programas personalizados de Formación para el empleo e Intermediación Laboral.

El órgano superior de gobierno de la Fundación Alares es su Patronato, cuyos responsables deben aprobar los planes de actuación, presupuesto y las cuentas anuales para poder presentarlas ante el Protectorado de Fundaciones. Actualmente, el Patronato bajo la presidencia de D. Javier Benavente Barrón, cuenta con personalidades tan relevantes como D. Ramón Jáuregui, D. José Folgado, D. Fernando Moreno, Dña. Pilar González de Frutos, Dña. Mar Aguilera, D. José Antonio Sagardoy y D. José Manuel Machado. Todos los miembros del Patronato aportan su tiempo y dedicación, de una forma desinteresada y gratuita, enriqueciendo con su experiencia y conocimiento todas las acciones y proyectos que la Fundación Alares lleva a cabo. El pasado 13 de junio se incorporaron al Patronato D. Cipri Quintas, la Dra. Susana Torres y Dña. Irene Villa, tres nuevos patronos de reconocido prestigio que aportarán su talento y conocimientos desde la experiencia que tienen en sus diferentes ámbitos profesionales.

28
Aug

Dirigir es liderar personas

Written on August 28, 2019 by Santiago Iñiguez in Arts & Cultures & Societies

Por Santiago Iñiguez de Onzoño, Executive President of IE University

Una de mis citas favoritas, que uso con frecuencia cuando me dirijo a mis alumnos en IE University y a directivos, está sacada de las memorias de Peter Drucker, de cuando asistió a una clase de John Maynard Keynes en la Universidad de Cambridge en 1934. «De pronto, me di cuenta de que Keynes y todos sus brillantes estudiantes de economía estaban interesados en el comportamiento de las mercancías, mientras que yo estaba interesado en el comportamiento de las personas»[i].

Me acuerdo de esta cita cuando me preguntan sobre la esencia de la dirección, el núcleo del liderazgo. Algunas veces, leemos que dirigir está relacionado fundamentalmente con conocer técnicas y conceptos empresariales, con la importancia de interpretar las tendencias macroeconómicas o con leer informes financieros. Sin embargo, yo me siento más identificado con la visión de Drucker sobre la vital importancia de entender a las personas para ser un buen director: a fin de cuentas, dirigir es liderar personas.

Por supuesto que los buenos directivos conocen los principios básicos del negocio, porque lo han aprendido a lo largo de su educación o porque han adquirido ese conocimiento con la práctica. Sin embargo, si nuestro objetivo es destacar como directivo, es mucho mejor aprender de los comportamientos, los ideales y las aspiraciones humanas. Los buenos líderes empresariales del futuro necesitan cultivar estas áreas:

·      Conocer profundamente a la gente con la que trabajan y se relacionan, sus preocupaciones y sus inquietudes, sus ambiciones personales y sus circunstancias familiares mejora el perfil directivo. ¿Cuánto tiempo les dedicamos? ¿Sabemos esos aspectos de sus vidas?

·      Identificar y retener el talento. Claudio Fernández de Araoz, experto en gestión empresarial, a menudo pregunta en sus ponencias a los directivos cuántos de ellos saben qué es lo fundamental en la selección de talento[ii]: la mayor parte de ellos no han leído ni estudiado los principios básicos de la selección de personal. Tocan de oído cuando deberían ser profesionales.

·      Leer literatura, filosofía e historia. Esto puede potenciar el conocimiento de la naturaleza humana, que es fundamental para gestionar personas y para ejercer de líder. Las Humanidades son el mortero que unen el resto de las ciencias y los saberes.

·      Mantenerse actualizado y entender que la formación continua es el mejor medio para continuar ser siendo competente y empleable.

Dirigir es una actividad esencialmente humana, no técnica ni reducible -hoy por hoy- a logaritmos: cuanto más sepamos de las personas con las que trabajamos, mejores directores podremos llegar a ser.

Notas

Este es un extracto de mi libro “The New Global Leaders”, que publicará la editorial LID en el próximo mes de Octubre de 2019.

[i]Drucker, P. F. 1993. The Ecological Vision, pp. 75-76. Piscataway, NJ: Transaction Publishers.

[ii]Fernández de Araoz, C. 2014. It’s Not the How or the What but the Who: Succeed by Surrounding Yourself with the Best, p. 23. Boston: Harvard Business Review Press.

8
May

On the occasion of the 800th Anniversary of the Convent of Santa Cruz La Real (Segovia), IE University and IE Humanities Center will host the International Conference on the Birth of Universities in the Peripheries of Europe: “From the Scriptorium to the Library”  on June 10-12, 2019 at the Campus of Santa Cruz la Real (Segovia)

The model of the birth of universities in Europe has long been established taken as a model the developments that occurred in continental Western Europe particularly as a result of well-known processes: the Carolingian Renaissance, the vernacularisation of culture, the increasing relevance of cities, the empowerment of new social groups. Nevertheless, in large parts of what today is considered Europe, let alone Eurasia, the social and intellectual factors that defined this emergence of universities were often not present, or not all of them. In areas where the process of Christianization, and sometimes also literacy, had taken place later, or where the role of monasteries as the only centres of learning and literary activity lasted longer, or where a more or less permanent warfare existed, or where the adequate social environment had not yet been developed, the scriptoria and the libraries of monasteries and convents kept learning and cultural traditions for longer, often against all odds.

Registration is now open. If you wish to attend please click here

Conference Program Read more…

5
Apr

Are the Humanities History?

Written on April 5, 2019 by Administrador de IE Blogs in Arts & Cultures & Societies

Who is going to save the humanities?

On all fronts, fields like history and English, philosophy and classical studies, art history and comparative literature are under siege. In 2015, the share of bachelor’s degrees awarded in the humanities was down nearly 10 percent from just three years earlier. Almost all disciplines have been affected, but none more so than history. According to the National Center for Education Statistics, the number of history majors nationwide fell from 34,642 in 2008 to 24,266 in 2017.

Last year, the University of Wisconsin–Stevens Point, facing declining enrollments, announced it was eliminating degrees in History, French, and German. The University of Southern Maine no longer offers degrees in either American and New England Studies or Modern and Classical Languages and Literatures, while the University of Montana has discontinued majors and minors in its Global Humanities and Religions program. Between 2013 and 2016, US colleges cut 651 foreign-language programs.

The primary cause of these developments is the 2008 financial crash, which made students—especially the 70 percent of whom are saddled with debt—ever more preoccupied with their job prospects. With STEM jobs paying so well—the median annual earnings for engineering grads is $82,000, compared to $52,000 for humanities grads—enrollments in that area have soared. From 2013 to 2017, the number of undergraduates taking computer science courses nationwide more than doubled. A study of Harvard students from 2008 to 2016 found a dramatic shift from the humanities to STEM. The number majoring in history went from 231 to 136; in English, from 236 to 144; and in art history, from sixty-three to thirty-six, while those studying applied math went from 101 to 279; electrical engineering, from none to thirty-nine; and computer science, from eighty-six to 363.

University donors and public officials, hoping to duplicate the success of Stanford and Silicon Valley, are flooding STEM with money. In September 2017, Cornell University opened a $2 billion tech campus on New York City’s Roosevelt Island on twelve acres of land donated by the city, which kicked in an additional $100 million for the project. Columbia, which in 2010 opened a fourteen-story science center on its Morningside Heights campus, has recently built another, even larger one (designed by Renzo Piano) on its new Manhattanville campus. The City University of New York in September 2014 opened a 206,000-square-foot Advanced Science Research Center dedicated to disciplines like nanoscience, photonics, and neuroscience, while NYU is working closely with the city to transform an abandoned building in downtown Brooklyn into an innovation hub for STEM.

Few comparable investments are occurring in the humanities. The contempt many officials feel for them was expressed most bluntly in 2011 by then-Florida governor (now senator) Rick Scott: “You know, we don’t need a lot more anthropologists in the state… I want to spend our dollars giving people science, technology, engineering, math degrees,” so that “when they get out of school, they can get a job.” It’s not just Republicans who feel this way. In 2014, President Obama, speaking at a GE gas-engine plant in Wisconsin, extolled the virtues of learning a vocational skill: “I promise you, folks can make a lot more potentially with skilled manufacturing or the trades than they might with an art history degree.”

Defenders of the humanities generally emphasize what the field can do for the individual: they promote self-discovery, breed good citizens, and teach critical thinking. In a 2017 essay in The Washington Post, “Why We Still Need to Study the Humanities in a STEM World,” Gerald Greenberg, the senior associate dean of academic affairs at Syracuse, maintained that by studying the humanities, “one has an opportunity to get to know oneself and others better.” Such study “opens one to the examination of the entirety of the human condition and encourages one to grapple with complex moral issues ever-present in life.” His argument was recently echoed by a writer for the Harvard Business Review: “A practical humanism, paradoxically, is of little use. When we turn to them for tips, but not for trouble, the value of the humanities is lost.”

No doubt the humanities do broaden the mind and deepen the soul. In one form or another, they have been at the heart of higher education since the founding of the university itself in the thirteenth century, and they remain a repository of a society’s cultural and creative values. But to dismiss their practical worth seems both short-sighted and self-defeating. Far from lacking material value, the humanities are economic dynamos. The arts and entertainment industry that plays such a central part in people’s lives today is largely the creation of people who have studied literature, history, philosophy, and languages.

Overall, arts and culture contribute more than $760 billion a year to the US economy—4.2 percent of GDP. Compared to the tech industry, that may seem modest—Apple’s revenue alone totaled $265 billion last year, and its market capitalization is about $900 billion—but arts and culture employ nearly 5 million people in communities across the country. Moreover, the value of the liberal arts to society extends far beyond the numbers. They incubate ideas, provide ethical standards, and raise questions about the status quo—functions that are becoming ever more important as the tech world, ridden by scandal and crisis, faces a moment of reckoning. Read more…

1 2 3 404

We use both our own and third-party cookies to enhance our services and to offer you the content that most suits your preferences by analysing your browsing habits. Your continued use of the site means that you accept these cookies. You may change your settings and obtain more information here. Accept