5
Nov

Felicidad

Written on November 5, 2007 by DeansTalk in Philosophy

Fernando Fontes

Aristotle3_3

Esta semana he leído en el ABC cultural una crítica literaria en la que se citaba una célebre frase de Sartre "El infierno son los otros".

Y esto me ha hecho recordar que Aristóteles decía "La felicidad pertenece a los que se bastan a sí mismos" y también he recordado que leyendo El arte de ser feliz de Schopenhauer, que el otro día mencionaba, éste alude a Chamfort en una cita, para mí, memorable: "La felicidad no es cosa fácil. Es muy difícil encontrarla dentro de nosotros mismos, e imposible encontrarla en otra parte".

¿Estáis de acuerdo? ¿Será cierto que todo intento de buscar la felicidad fuera de nosotros mismos puede ser "un esfuerzo estéril que nos lleve a la melancolía" que decía Ortega?

Yo no estoy seguro, creo que, hace unos años, hubiera estado, claramente, en contra de que la felicidad sólo se encuentra en uno mismo y, sin embargo, ahora empiezo a entender mejor a Aristóteles y a Chamfort, aunque, desde luego, no estoy en absoluto de acuerdo en que el infierno son los otros, porque si la felicidad está sólo en uno mismo, el infierno también.

4
Nov

All Mankind Is Us

Written on November 4, 2007 by Felicia Appenteng in Arts & Cultures & Societies

Felicia Appenteng

Godot200

"Let us not waste our time in idle discourse! (Pause. Vehemently.) Let us do something, while we have the chance! It is not every day that we are needed. But at this place, at this moment of time, all mankind is us, whether we like it or not. Let us make the most of it, before it is too late!"


"Still Waiting on Repairs, New Orleans Hosts ‘Godot.’"

4
Nov

Arantza de Areilza

A little-known work by Dutch painter Vincent van Gogh is being exhibited publicly for the first time at the Van Gogh Museum in Amsterdam

Strolling Couple has been kept in private collections for decades and shows a man and woman leaning towards each other while walking on a path next to a canal, her arm over his shoulder.

Vangoghcouplecp3839448_2 Strolling Couple (1888) by Dutch painter Vincent van Gogh is is a small piece of what remains of a larger canvas the artist discarded as a failure.
(Van Gogh Museum/Associated Press)

The artist painted it in March 1888, two years before his suicide. It’s a small part of a larger canvas he discarded because he didn’t like what he had created.

"He cut it out carefully and kept it, so there must have been some element, something special that he saw in it," said Nienke Bakker, a researcher from the museum who helped to organize the display. The exhibit is a tribute to van Gogh’s friendship with French painter Emile Bernard.

Van Gogh described his ideas for the painting to Bernard in a letter.

"I am sending you a little sketch of a study that is preoccupying me," van Gogh wrote. "Sailors coming back with their sweethearts toward the town, which projects the strange silhouette of its drawbridge against a huge yellow sun."

A reproduction of the sketch is displayed next to the painting.

The sketch contains notations of the colours van Gogh intended to use, down to the word "jaune" French for "yellow"on the man’s hat. The canal water is emerald green, as van Gogh had planned.

The painter would eventually do more canvasses portraying the same bridge outside Arles, France, from different perspectives.

Van Gogh started painting at age 27 but was largely unrecognized for his talent during his lifetime, save for a few friends and his brother Theo.

The artist, who suffered from debilitating bouts of depression, at one point cut off his ear.

He died of a self-inflicted gunshot wound in 1890 at age 37.

With files from the Associated Press

CBC News

2
Nov

Leonardo Da Vinci – Innovation in Daily Things

Written on November 2, 2007 by Santiago Iñiguez in Philosophy

Santiago Iñiguez

Da_vinci Leonardo Da Vinci Notes on Cookery and Table Etiquette (*)

Leonardo’s notebooks on culinary affairs ooze with so much irony that he probably wanted them inaccessible, a possible reason why the maestro wrote them backwards; an awkward practice common to all his handwritten documents. Amusingly, a menu designed by Leonardo and Botticelli for a Florence tavern was so illegible that, despite the proportioned figures drawn by the latter, neither clients nor cooks were able to interpret it.

Leonardo is considered a genius for all seasons and his notebooks also show that he was a tireless worker and that he kept everything under observation, his senses on the alert in order to improve objects and daily routines. This openness to the external world, to how things work and how can they be improved, is the basis of innovation and a desirable attitude for all managers. Intelligence without a constant disposition to improve practical things may become a useless asset.

The notes on kitchen were written by Leonardo for his own use, during his service as advisor to Luigi Sforza, the head of a prominent aristocratic family of Florence’s Renaissance. They include recipes, design of devices to improve cookery, recommendations on the etiquette at the table and more. For example, Leonardo is attributed to have introduced the use of napkins, as recorded in one of his notes: “An alternative to dirty table clothes” –apparently, guests used to clean themselves with the same tablecloth.   

I include some of the notes that caught my attention, though the whole book is recommendable and entertaining.

On new devices for the Kitchen

Leonardo’s notes of to-do-things and new objects to be designed, combined with his characteristic drawings, raise reader’s affection and admiration. In one of the notes, “the new machines that I have yet to design for my kitchens”, he announces his intention to develop different devices “to pluck ducks, cut pigs into small cubes, knead bread, grind meat and press sheep”. Another note deals with one of the first accounts of how freezing preserves food. He tells about a person called Leoni Buillarotti who every year took hundreds of frogs to Lake Trasimeno before it froze and then cut pieces of the ice with the frogs inside and kept them in a cold place. According to Leonardo, the frog’s legs cooked by Buillarotti were one of the most demanded exquisite delicacies of the time.

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31
Oct

Vicios privados, virtudes públicas

Written on October 31, 2007 by DeansTalk in Arts & Cultures & Societies

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En estos días de sombras políticas
nacionales e internacionales me viene a la memoria la figura de Bernard de Mandeville
médico y filósofo de origen holandés y su gran obra“ La Fábula de las Abejas
situada en la Inglaterra de principios del siglo XVIII.

Ese contexto histórico convulso, marcado
por el destronamiento de Jacobo II de Inglaterra por Guillermo de Nassau en la
revolución de 1688, la inquietud causada por la muerte de Ana Estuardo, hija de
Jacobo II, el ascenso al trono de la Casa de Hannover en 1714, la fuerza cada
vez mayor adquirida por los jacobitas que parecía amenazar la estabilidad de
Inglaterra, y la quiebra de las legitimidades religiosas desde el siglo XVII,
renovaron la insistencia de las fuerzas conservadoras y moralistas de la época
en la importancia de la virtud y el espíritu cívico para conservar la cohesión
de la sociedad. Una sociedad en fuerte cambio, con crecimiento acelerados de
los centros urbanos y condiciones de vida precarias de las clases humildes. En
esta inestabilidad tanto política como económica, se consideró la necesidad de
instruir moralmente a la sociedad dando paso a lo que se llamó el Humanismo
cívico basado en la creencia de la necesidad pública de controlar la
inmoralidad privada.

Mandeville se opuso a esta corriente y, por
lo tanto, a la idea de la necesidad de reprimir el vicio privado en beneficio
del bienestar público de la Nación. Rechazó la interpretación moral de la vida
pública achacándole que no entendía al Hombre, y que la verdadera fuerza que lo
impulsa no es otra que el interés propio o el egoísmo. Elabora una teoría del
progreso y del funcionamiento de la sociedad basada en los actos de interés
propio al individuo en la que sustituye virtud y civismo por egoísmo y riqueza
comercial. Para Mandeville aquellas cosas que los moralistas del XVIII
consideraban viciosas eran precisamente las pasiones que contribuían a la
prosperidad material. Por lo tanto, el Hombre debía aceptar su egoísmo natural
y hacer uso adecuado de él convirtiendo el vicio en virtud. La cohesión social
se basaba en la mutua necesidad y no en la virtud religiosa. El progreso social
surgía de las pasiones y los vicios de los hombres, y sus pasiones, estaban
compensadas por el interés, permitiéndoles vivir en paz.

Nos recuerda que las demandas de reforma
moral están a menudo suscitadas por el egoísmo, la hipocresía o el orgullo e
insiste en que, en toda sociedad compleja, el vicio se mezcla con la virtud,
que nunca es nexo de unión social.

La Fábula de las abejas habla de las
complejas relaciones entre el bien y el mal, o entre virtudes y vicios, o de la
certeza de la difícil transformación de los intereses personales en la vida
económica en una función del bienestar colectivo. La formula “vicios privados,
virtudes públicas” es esa “fuerza que quiere crear el mal y siempre crea el
bien” como diría el Mefistófeles de
Es la idea de Goethe la “insociable sociabilidad” kantiana o la de la “mano invisible”
de Adam
Smith
.
Es la idea liberal, según la cual, el bien común o el interés de la
colectividad, sólo es posible a través de la búsqueda individual del propio
interés o beneficio. Es el afán de todo hombre por conseguir más, y el eterno
sentimiento de insatisfacción que le lleva a hacer cualquier cosa por obtener
lo deseado. Es, como diría Max Weber,
el paso de la búsqueda del daimon al pacto con el diablo: mi próximo tema.

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