Archive for May/2008

31
May

Alumnas

Written on May 31, 2008 by DeansTalk in Arts & Cultures & Societies

Rafael Puyol

En los años de la fuerte masificación universitaria, cuando los alumnos llegaron a superar los 1,6 millones, pocos hablaban de que las cosas iban a cambiar. No había que ser un lince para ese discurso. Se sabía que por estos años comenzarían a llegar a las clases las generaciones mermadas por la fuerte caída de la natalidad y, al mismo tiempo, que nuestra tasa de escolarización universitaria ocupaba posiciones de cabeza en los rankings europeos que no aventuraban cambios significativos al alza.

La observación de la trayectoria reciente certifica los pronósticos. Los alumnos están disminuyendo desde comienzos de la década y aún han de reducirse más, por lo menos hasta el periodo 2015-2020 cuando la recién recuperada natalidad pueble de nuevo las aulas.

Entre 2001 y 2015 se calcula que perderemos 300.000 estudiantes nativos que sólo en parte podrán ser compensados por los hijos de los inmigrantes que acudan a la Universidad.

El cálculo del retroceso parece correcto si se observa el dato para el curso 2006-2007 que ha dado a conocer la Estadística de la Enseñanza Universitaria en España: 1,4 millones de estudiantes, es decir, 150.000 menos a mitad de camino de las fechas del cálculo.

La mencionada publicación confirma además otra tendencia que adquiere carta de naturaleza: la irresistible ascensión de las mujeres en la mayoría de los indicadores universitarios. Ya son casi el 55% del total en los estudios de grado, acaban antes la carrera que los hombres, y obtienen, en general, mejores resultados. Todavía hay más profesores que profesoras, pero las diferencias se acortan aprisa en los volúmenes y algo más despacio en las categorías más altas del escalafón.

Así pues, desmasificación y feminización creciente son dos de los rasgos más definitorios de la trayectoria demográfica de la Universidad española. Un sistema definido por un abrumador predominio de lo público y una modesta presencia de las Universidades privadas que, sin embargo, crecen ligeramente en su matrícula. Y un sistema con un predominio abrumador del alumnado autóctono que tiene ante sí el reto ineludible de la internacionalización.

Alguien ha dicho que el siglo XXI será el de las mujeres. Los datos de la Universidad española confirman esta aseveración.

30
May

Chomsky Redeemed (Almost)

Written on May 30, 2008 by Rolf Strom-Olsen in Arts & Cultures & Societies, International Relations

Rolf Strom-Olsen

Chomsky
Back in my halcyon undergraduate days, I entertained a fairly lengthy, if low-key, intellectual debate with a friend of mine (of the Birkenstocks and alpaca sweater variety) over the merits of Noam Chomsky‘s views of the mass media. This was, at its brightest, a 15-watt argument defined as much by opposing political and ideological viewpoints as actual informed discussion: i.e. I had not actually read Chomsky, but I was willing to argue against his positions anyway, which I concede is a powerful testament to undergraduate hubris. Chomsky’s famous 1988 study, Manufacturing Consent, which he coauthored with Edward Herman, argued (or so I was told) that the media plays an active role in promoting the agenda of what Eisenhower called the military-industrial complex. "The media’s function," write Chomsky and Herman (and I can quote them here because I finally bought the book)

"is to inculcate individuals with the values, beliefs and codes of behavior that will integrate them into the institutional structures of the larger society. In a world of concentrated wealth and major conflicts of class interest, to fulfill this role requires systematic propaganda."

Central to supporting this argument is their claim that media coverage during the
Vietnam war, and especially US intervention in Laos and Cambodia,
was complicit in advancing US government policy. At the time, I was
happy to dismiss such claims as mere piffle and nonsense. Now I am not so sure.

Quis custodiet ipsos custodes? asked Juvenal. The answer in modern democracies has traditionally been the fourth estate. Over the course of the Bush administration, however, the mainstream media in the US have all too often been at best supine and indifferent and at worst actively hawking the scaremongering freakshow that has been post-9/11 US policy. The case of New York Times reporter Judith Miller is one well-documented and notorious instance of a once-independent-reporter-turned-heedless-boob. Miller was manipulated into reporting on various aspects of Iraq’s supposed weapons of mass destruction program. In an act of breathtaking dishonesty, the Bush administration used Miller to plant stories in the New York Times. Senior officials then used this same coverage to justify the case for war. But Miller was not just a victim of these crass, cynical and calculating tactics; she was an active participant to her own manipulation, repeatedly failing to substantiate or even question critically the claims being made by her administration-backed sources. Miller was not alone. Over the last years, one could be easily forgiven for mistaking the White House press corps  as largely a bunch of spineless yes-men.

All this has apparently left at least one former Bush official in high dudgeon. Scott McClellan, White House Press Secretary from July 2003 to April 2006, was the hapless Caspar Milquetoast lackey who provided the daily spin to reporters as the Bush administration slipped from bad to worse. In his forthcoming memoir, Mr. McClellan "calls the news media “complicit enablers” in the White House’s
“carefully orchestrated campaign to shape and manipulate sources of
public approval” in the march to the Iraq war in 2002 and 2003." (NYT – registration required). You know things are bad when a former Republican White House Press Secretary starts to sound like Noam Chomsky.

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28
May

Tener una Teoría de la Mente I

Written on May 28, 2008 by Julián Montaño in Arts & Cultures & Societies, Philosophy

Julián Montaño

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El tema de mi anterior post La relación interpersonal está relacionado con un una de las cuestiones más candentes de los últimos tiempos en Psicología, las ciencias de la conducta, ciencia cognitiva, neurociencias, etc. y Filosofía. El tema de “tener una teoría de la mente”. Supongamos que me aborda en el pasillo de mi casa mi vecino –del que hablaba en el anterior post- que amenazándome con una raqueta de paddle en la mano me dice “Scaramouche es una película de Stewart Granger”. Mi reacción natural ante la primera vez que acontece este señalado evento es la de intentar comprender a mi vecino, preguntarle “¿qué has dicho? repite bien no te he entendido”, la segunda puede ser avisar a la ambulancia o alejarme lo más pronto posible antes de que tenga una reacción aún más extraña (“en estos tiempos que corren cualquier precaución es poca”). Mis reacciones han tenido un escalado muy sencillo, primero he pretendido que mi vecino me comunicaba algo, tenía algo que decirme, y yo he dejado abierto el canal de comunicación y he intentado que la comunicación fluya. En una segunda fase he reaccionado como se suele reaccionar en estas situaciones, tomándolo por un loco. Lo que no he hecho en ningún caso es reaccionar como ante la máquina de tabaco cuando me dice “su tabaco, gracias” (por cierto, ¿por qué esa voz es siempre femenina?). La máquina de tabaco no tiene creencias, dentro de la máquina de tabaco no existen la creencia de que yo he cogido el tabaco y de que es bueno darme las gracias por haberlo comprado. No tengo ninguna reacción ante ella. Sin embargo los vecinos que empuñan raquetas de paddle sí tienen creencias. Dentro de ellos hay creencias acerca del mundo, los demás, etc. Los vecinos tienen estados mentales, y no sólo creencias, tienen deseos, emociones, etc. Mi problema con mi vecino es que yo no sabía interpretar cuál era el estado mental que debía atribuirle a mi vecino en ese instante y cuando después de barajar varias posibilidades vi que era difícil atribuirle uno coherente para un vecino que empuña una raqueta de paddle, entonces lo tomo por loco y llamo a la ambulancia o salgo huyendo (sus creencias y sus estados mentales están en un estado anormal, pero eso es otra cuestión). Frente a la máquina de tabaco yo atribuyo inmediatamente un estado mental a mi vecino. En un post posterior comentaré que tiene que ver esto con los chimpancés, los niños que juegan a ser Buzzlightyear, las mentiras y qué es “tener una teoría de la mente”.

27
May

Alfabeto 2.0

Written on May 27, 2008 by Admin in Arts & Cultures & Societies, Philosophy

Miguel Herrero de Jáuregui

Alfabeto Uno de los rasgos distintivos del IE es el cultivo de la universidad on-line, donde los foros de chat y la videoconferencia complementan, e incluso reemplazan, a la tradicional clase presencial. Es la aplicación de la web 2.0 a la enseñanza superior. Puede uno tardar más o menos en habituarse a ello, pero cabe poca duda de que el nuevo modelo trae consigo enormes ventajas: y no sólo de flexibilidad y comodidad, sino de exigencia y calidad para estudiantes y profesores. La metedura de pata profesoral que antes era cubierta por el velo del disimulo y el olvido, ahora queda grabada para siempre. Es realmente la punta del iceberg de la gran revolución en los modos de comunicación y transmisión del conocimiento que vivimos en estos años, comparable a otros momentos similares de la Historia. Los precedentes sirven para encontrar semejanzas y diferencias en las grandes líneas, que permiten iluminar el camino como si se viera desde las montañas del pasado. Echemos una mirada atrás, y encontramos al menos tres momentos de importancia comparable al que vivimos ahora: el paso de la escritura silábica a la alfabética, el paso del rollo al codex, y del manuscrito a la imprenta. Pero como los posts deben ser cortos para no hartar al lector, basta con repasar hoy el primero.

La aparición de la escritura es un tema sobre el que los expertos discuten sin cesar. Vale con decir aquí que hay diversos sistemas, combinables entre sí: el ideográfico (cada signo es una idea), el silábico (cada signo es una sílaba) y el alfabético (cada signo es un fonema). Hay sistemas ideográficos y silábicos en diversas culturas (Egipto, Medio Oriente, China, etc.), pero la aparición del sistema alfabético tiene un origen muy concreto: Fenicia, en torno al año 1000 a. C. Del alfabeto fenicio derivan, directa o indirectamente, los demás (entre otros, el griego, el latino, el hebreo, el árabe). Su invención es un momento central en la historia del hombre, porque hizo de la escritura el medio central de transmisión del conocimiento.

En Grecia, por ejemplo, la escritura se utilizaba ya en época micénica (2º milenio a. C.) para un detallado sistema de contabilidad, pero no parece haber sido usada para otras formas de comunicación, ni para la transmisión de textos, literarios o no. Los micénicos usaban un complejo sistema silábico para grabar tablillas de barro hacía la escritura una técnica muy complicada que sólo los expertos escribas podían manejar, y que limitaba su uso a una función específica. En cambio, tras la caída de la civilización micénica y la desaparición de la escritura en los llamados “siglos oscuros”, en el 1º milenio a. C. surge un sistema alfabético (tomado del fenicio, pero perfeccionándolo al incorporar además signos para las vocales) que se extiende con mucha mayor rapidez y facilidad. Los romanos lo adaptaron y crearon el alfabeto latino que ahora mismo utilizo en el teclado. Y al dar a la G pienso que deriva de la gamma griega, que deriva de la gamel fenicia (así llamada por la forma de camello de la letra original, que probablemente mucho antes fue de un ideograma).

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27
May
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